Estimado Sr. de Seguridad del Supermercado de mi pueblo,
Lo siento. Sé que hoy no llevaba la mejor de las pintas. Ayer fue un duro día de biblioteca encerrado desde las nueve de la mañana, y a las ocho y media de la tarde, después de haberme manoseado el pelo doscientas veintiocho veces por el estrés y ojeras de madrugar a base de cafés mi imagen podía dar lugar a equívocos. A eso súmale el que te llame tu madre para sacarte del ensimismamiento de la fisiopatología para que le ayudes a cargar la compra.
También sé que usted hace su trabajo. Y con los tiempos que corren, casi es mejor seguir instrucciones al pie de la tabla, de eso no me cabe la menor duda, más cuando de eso come una familia. Si le han dicho gracias a estas maravillosas leyes no reformadas que se puede obligar a dejar una bolsa pero no un bolso de sra., me parece coherente y necesario que se cumplan las medidas de seguridad del centro. Si no estuviera dispuesto a asumirlas compraría en otro sitio, está claro.
Tan sólo le pido que entienda mi situación. Tengo 21 años, estudio una carrera y trabajo cuando hay donde y hay tiempo para poder pagarme mis extras más allá de lo que supone vivir con tu familia. Dentro de lo que cabe procuro no salirme demasiado de lo establecido por las conductas socialmente aceptadas y rara vez infrinjo la ley más allá de ver una peli en un servidor que no sea megaupload o beberme una cerveza en la calle.
Y sin embargo usted me ve entrar con mi mochila, cargada hasta arriba de libros, apuntes y latas de redbull vacías, y de lejos me mira, se acerca hasta una distancia de al menos 7 metros y me grita de forma que todas las personas de la caja puedan oírlo adecuadamente: - Eh! tú! chaval! la mochila fuera me oyes!?
Todos tenemos un mal día. Pero los dos sabemos que no es la primera vez. No es la primera vez que avergüenza a un cliente joven en público con sus modales desavenidos ni que permites pasar con una maleta a un hombre trajeado justo detrás. Ni que me persigues por los pasillos con la mirada mientras busco a mi madre o hago cola en la carnicería.
Sólo pido un poco de respeto por aquellos que aún intentamos hacer las cosas bien. Yo intento acordarme de dejar la mochila fuera por esa norma no escrita en ningún lado que hay en el supermercado.
Tu intenta pensar en personas civilizadas y en mostrar un poco de educación hacia los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario